ante el espejo

 

Toda naturaleza es un anhelo de servicio.

 

Sirve la nube, sirve el viento, sirve el surco.

 

Donde haya un árbol que plantar, plántalo tú;

 

donde haya un error que enmendar, enmiéndalo tú;

 

donde haya un esfuerzo que todos esquivan, acéptalo tú.

 

El principio trinitario es el fundamento inquebrantable que une lo personal y lo comunitario y da un sentido último a todo. La imagen de Dios Uno y Trino a la vez se erige en única norma de toda existencia.

 

Tenía 69 años recién cumplidos, una mujer de la edad primera, tres hijos, tres nietos, dos pulmones comidos por el cáncer, el candado de la morfina, los días contados y ningún miedo.

  

Ningún miedo a derrumbarse.

  

Ni a las despedidas.

  

Ni a hablar de su muerte después de muerto.

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