blog
Ecos desde la XXIX Semana Franciscanos por la Paz en Granada
08
Junio 2014

Ecos desde la XXIX Semana Franciscanos por la Paz en Granada

El pasado viernes 30 de mayo tuvimos la oportunidad de compartir en el concierto con Ixcís una experiencia magnífica a nivel físico y espiritual, bastante íntima y cercana así que fue fácil entrar en oración.

Desde la sencillez nos invitaron a orar con una música y unas letras maravillosas; me fascinó la naturalidad con la que alguno comenzaba una canción e iban incorporándose el resto a diferentes voces, además tuvimos la oportunidad de participar en todo momento. Gracias a todo el grupo por este fantástico momento, por transmitir tanto desde el corazón. "Atráeme hacia Ti". (Irene)

 

Como espectadora un poco tardía aparecí en el concierto-oración de Ixcís el pasado viernes para ponerme en sintonía con DIOS y los hermanos. Un minuto en su presencia es suficiente para movilizarse. La canción orante nos acerca al PADRE y a los demás, especialmente a los que no están presentes, a los que no conocemos, a los que lo pasan mal, a los que no tienen esperanza, a los enfermos, a los mayores, a los que lo rechazan. En ese momento de recogimiento, uno presenta al Padre a todos los que habitamos este mundo en sus innumerables realidades.

Gracias a Ixcís por invitarnos a ORAR y a hacernos UNO. (Adelina)

 

Era la tercera vez que disfrutaba de un concierto del grupo Ixcís y esta vez ha sido en mi casa, en la Comunidad de San Francisco de Granada. Cuando llevas más de treinta años intentando construir una familia que tenga como centro a Dios, y uno de los servicios que prestas humildemente es la animación a través de la música, poder tener en vivo y en directo a los hermanos que han formado parte de nuestra historia con su música, sus cantos… es el mejor regalo que se puede recibir. Por nuestra comunidad han pasado ya Alberto y Emilia, Migueli, Emaús, Brotes de Olivo… Este año le ha tocado a Ixcís, que además vinieron acompañados por tres hermanos más de la comunidad Pueblo de Dios. Nada más empezar nos animaron a pasar por el corazón cada una de las canciones que nos iban regalando. Nos invitaron a movernos al ritmo de Dios, a llenarnos de su ternura, a reconocer que muchas veces lo cambiamos a Él por cualquier cosa escondiéndonos y apartándonos de su luz, a recordarnos que con un poco de fe podemos andar sobre los mares… Gracias a todos, y especialmente a nuestros hermanos de Ixcís, conforme avanzaba el concierto se fue creando un clima de encuentro, de comunicación que no siempre es fácil conseguir… ¡Qué bonita la idea del comparcierto!... ¡Qué regalo descubrir, una vez más, que la música nos une, nos cuestiona, nos compromete y, además, nos hace disfrutar! Gracias, hermanos de Ixcís, por compartir con nosotros vuestros dones, desde el servicio y la humildad. Seguiremos caminando juntos, con Él en el centro. (Arantxa)

3379837ead2384500fc07ed02c8af548.jpg