el sur también existe

 

Abebe Aleme, de 41 años, ahorró toda su vida para viajar a un sitio donde encontrar trabajo, ganar algo de dinero y poder comprarse una casa. "En mi país, Etiopía, aunque trabajes 20 años, no puedes comprarte nada. Si salí de allí no era por diversión". Como las rutas del norte (Melilla, Libia, Egeo o Madedonia) están cada vez más explotadas por las mafias y más blindadas por los muros de Europa, muchos inmigrantes y refugiados del cuerno de África, como Abebe, buscan vías alternativas para conseguir una vida mejor. Uno de ellos es el desconocido camino del sur, el que lleva hasta la próspera Sudáfrica.

 

Ya son más de cuatro millones los refugiados sirios que huyen de una devastadora guerra civil hacia países vecinos, lo que confirma que el mundo se enfrenta a la mayor crisis de refugiados del último cuarto de siglo.

 

Cada verano, millares de jóvenes españoles, se convierten en jóvenes misioneros y dedican sus vacaciones a marcharse a las misiones para vivir un VeranoMisión, una experiencia misionera con los misioneros que les transformará la vida.

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