Ayer vino el sacerdote que nos acompaña espiritualmente y compartiendo con él, en un momento dado me dijo: ¿tú te has dado cuenta que por más que quieras verte tu espalda no puedes? El Señor no ha querido ponerte unos ojos en la espalda. Y me comentaba que este es el sentido de los hermanos. Tú por más que te quieras ver en todos tus aspectos es imposible. Hay partes de ti mismo que no llegas a ver, pero que el Señor no ha querido que tú las veas para que necesites de tus hermanos y esto es lo que hace la persona que tienes junto a ti. Te descubre facetas que tú no te ves. Sólo el Señor te ve totalmente y si tú te quieres conocer tienes que dejar que los demás te digan lo que ven de ti. Es difícil porque normalmente no nos dejamos decir nada queremos ser perfectos y valernos por nosotros mismos, pero el Señor no te ha puesto ojos en la espalda, para que cuentes con las personas.
Hoy el reto del amor es ser valiente y preguntar a una persona cercana a ti ¿cómo es tu espalda? Y escuchar lo que te diga. Verás como lo que te cuente tú nunca lo habías visto. Pero sólo a una persona...
Te deseo que pases un feliz día.
VIVE DE CRISTO
