Nada a cambio

Amar sin recibir nada a cambio

Amar sin pedir nada.

Amar sin necesitar nada.

Amar sin pensar nada.

Amar sin querer poseer nada.

Amar sin asegurar nada.

Amar sin hacer tuyo nada.

Amar sin forzar nada.

Amar sin frenar nada

dejando fluir todo.

Amar sin provocar nada.

Amar sin condicionar nada.

Amar sin reprochar nada.

Amar sin nostalgia de nada.

Amar sin añorar nada.

Amar en el dolor sin querer conseguir nada.

Amar sin decir nada.

Amar sin mirar atrás.

Amor que toma prevención no es amor es carencia de él.

Amar desde un Amor desposado para Amarlo todo y quedarse sin nada.

Donde realmente se Ama no hay miedo, todo se puede, nada le sobra ni nada le falta.

Amar aceptándolo TODO momento como regalo de Dios aun sin recibir nada, todo lo tengo, porque al no poseer nada siempre estaré más lleno de ti mi Dios.

Si Amo mi realidad desde su Libertad de no recibir nada a cambio, donde mi actitud sea permanecer y estar, yo seré Libre de la espera y del cambio y si algo recibo, tomarlo como sorpresa, como regalo.

Señor, ante este tratado de Amor me descubro a mí mismo para darme cuenta de cómo he Amado.

No sé Amar, Amor Puro pocas veces he dado, no entrego Amor Verdadero porque si fuera así a mi ego lo hubiese callado y mi corazón caminaría por otros Nuevos Senderos.

Señor, como Amarte y no recibir nada de Ti, si antes de Amarte Tú ya me has Amado,

Por eso tiene que ser mi vida un regalo.

Tú todo me lo has dado, aun cuando no te conocía y no esperaba nada de Ti, Tú me Amabas sin esperar nada a cambio, dando tu Vida por mí.

Quisiera llegar a Amarte y no esperar recibir nada de Ti, porque si esto lo hiciera, estaría más cerca de Tu Voluntad y sería Libre de Amar a todos mis hermanos sin recibir nada a cambio.

Si soy libre de Amarte en Libertad sin pedirte nada, nada le pediré a mis hermanos, porque en la medida que sepa Amar, sabré Amar a toda la HUMANIDAD.

Amándote a ti entiendo la pobreza de mis hermanos y lo limitada que hacemos nuestra vida para entregarnos a ellos sin recibir nada a cambio, pudiendo ser el uno del otro ojo, corazón, pies y manos.

Saber amarte quiero mi Señor y te pido que nunca más me separé de Ti.

Enséñame a Amar.