La humildad

«La humildad en manera alguna puede consistir en convencerse de la propia abyección. La humildad es el sentimiento conjunto de las propias riquezas y las propias limitaciones, la alegre esperanza de la tarea realizable. La humildad es la virtud de la tierra, la virtud del humus. Ser humilde no consiste en doblar la espalda y mirar al suelo, sino en adoptar las virtudes de la tierra, que es dulce, fiel y generosa. La humildad es la fe de la tierra en todas las semillas que cobija en sus entrañas. Es la conciencia de las riquezas que hay que hacer fructificar... es la alegría de participar en la aventura humana. No se es el propietario, sino solo el jardinero de los talentos».
Michel Barlow