Ejerció su ministerio durante 10 años en la parroquia del Sagrado Corazón de Xesús de Vigo, y los últimos 13 en Zambia, canalizando su vocación misionera a través del IEME (Instituto Español de Misiones Extranjeras).
Había iniciado y puesto en marcha la parroquia de Kasempa (Zambia), con la insetimable ayuda afectiva, económica y de fe que sus amigos habían canalizado a través de la ONG Mutende y de la Fundación Lusekelo. Hoy se ven huérfanos del Hermano sacerdote y del Amigo. Con su apoyo inició un plan pastoral (construcción de templos), catequético (materiales, locales, bicicletas para los catequistas), sanitario (guardería para huérfanos del Sida, poblado de leprosos) y social (becas de estudio, pozos, molinos, tractor, granjas, autobús,…).
Muy vinculado a la diócesis, lo sentíamos como la extensión de la misma entre los pobres de África, por lo que este último año –desde un plan de ayuda económica diocesana- se lanzó con ilusión y pasión a iniciar una nueva parroquia en la zona vecina, Kamakechi, donde entregó su vida. Seguro que el Padre lo acogerá con un intenso abrazo agradecido.
Aquí un video de su actividad:
Damos gracias a Dios por su vida y entrega a los más pobres de la tierra
