Dos millones de personas han huido para refugiarse en países vecinos y tanto ellas como casi siete millones de personas en Siria – casi un tercio de la población total de Siria - necesitan desesperadamente alimentos, agua y asistencia médica. Es importante que esta respuesta humanitaria siga recibiendo fondos y que la población pueda acceder sin trabas a la ayuda.
Pero las muertes y el sufrimiento de la población siria no se detendrán hasta que la comunidad internacional no priorice de forma clara una solución política y negociada al conflicto
