Sinodalidad vivida

Se habla mucho de sinodalidad, pero sabes en qué consiste.

Es «caminar juntos» en Iglesia desde estos tres pilares:

Comunión, participación y misión.

DIEZ PISTAS PARA DESCUBRIR LA «SINODALIDAD VIVIDA»

  1. Los compañeros de viaje: En la Iglesia y en la sociedad estamos en el mismo camino uno al lado del otro. ¿Quiénes somos los que intentamos caminar juntos en la Iglesia (parroquia, asociación, arciprestazgo…? ¿Quién queda al margen?
  2. ESCUCHAR: La escucha es el primer paso, pero exige tener una mente y un corazón abiertos, sin prejuicios. ¿Cómo son escuchados los laicos, en particular los jóvenes y las mujeres? ¿Qué espacio tiene la voz de las minorías, de los descartados y de los excluidos?
  3. TOMAR LA PALABRA: Todos están invitados a hablar integrando libertad, verdad y caridad. ¿Cómo promovemos una comunicación libre, auténtica, cordial en todos los ámbitos eclesiales y sociales?
  4. CELEBRAR: «Caminar juntos» solo es posible sobre la base de la escucha comunitaria de la Palabra y de la celebración de la Eucaristía. ¿Cómo promovemos la participación de todos en la liturgia?
  5. CORRESPONSABLES EN LA MISIÓN: La sinodalidad está al servicio de la misión de la Iglesia, en la que todos sus miembros están llamados a participar. ¿Cómo sostiene la comunidad a quienes se comprometen en la sociedad (en el compromiso social y político, en la promoción de la justicia social y derechos humanos, en el cuidado de la Casa común?
  6. DIALOGAR EN LA IGLESIA Y EN LA SOCIEDAD: El diálogo es un camino de perseverancia, que comprende también silencios y sufrimientos, pero que es capaz de recoger la experiencia de las personas y de los pueblos. ¿Cómo dialoga la Iglesia y cómo aprende de otras instancias de la sociedad?
  7. CON LAS OTRAS CONFESIONES CRISTIANAS: Unidos por un solo Bautismo y llamados a un camino sinodal. ¿Qué relaciones mantenemos con los hermanos de las otras confesiones cristianas? ¿Qué frutos hemos obtenido y cuáles son las dificultades?
  8. AUTORIDAD Y PARTICIPACIÓN: Una Iglesia sinodal es una Iglesia participativa y corresponsable. ¿Cómo se ejerce la autoridad dentro de nuestra Iglesia diocesana y parroquial? ¿Cómo se promueve la asunción de responsabilidad por parte de todos?
  9. DISCERNIR Y DECIDIR: En un estilo sinodal se decide por discernimiento, sobre la base de un consenso que nace de la común obediencia al Espíritu. ¿Practicamos ya la Conversación en el Espíritu? ¿Cómo promovemos la participación en las decisiones dentro de comunidades?
  10. FORMARSE EN LA SINODALIDAD: La espiritualidad del caminar juntos está destinada a ser un principio educativo para la formación de la persona humana y del cristiano, de las familias y de las comunidades. ¿Cómo formamos para capacitarnos a «caminar juntos», escucharnos recíprocamente y dialogar?

León XIV ha continuado lo que inició Francisco y nos pide a todos entrar en un estilo de Iglesia sinodal.

Reflexión del teólogo Salvador Pié-Ninot